miércoles, 29 de agosto de 2012

...a veces los deseos se cumplen

Así es. Siempre he oído eso de "ten cuidado con lo que deseas, porque podría cumplirse" y hoy lo he comprobado personalmente. Aquí estoy, sentado en mi cama, con legañas en los ojos y las sábanas por los tobillos del calor que hace. Tengo el portátil sobre las rodillas, una sonrisa de oreja a oreja y cada vez que levanto la vista veo esto en la pared:



La diferencia es que ya no es mío. El oso del lazo rojo ya pertenece a su dueño, el cual está a unos diez centímetros de mí, durmiendo acurrucado en mi cama, con un brazo bajo la almohada y el otro sobre ella. Y por primera vez desde hace semanas, no estoy soñando. Hace apenas cinto minutos me he despertado y él estaba a mi lado. Tal y como deseé hace apenas unas horas: Matt ha vuelto.

Os contaría lo que ocurrió anoche pero algo me dice que ya lo sabéis. Sólo os diré una cosa: vuelvo a ser feliz.

2 comentarios:

  1. Hecho de menos las noches que pasaba leyendo Aquí y Hora...
    Los hechos de Ryan me hicieron pensar en cosas las cuales no me habían pasado nunca por la cabeza...
    El mejor libro que he leído en mi vida!

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