Creo que ya hablé sobre esto hace tiempo pero necesito volver a hacerlo. Quizás repita lo mismo, tal vez diga algo distinto. No lo sé. ¿Qué más da? El caso es que anoche volví a pensar en las relaciones sentimentales. En su significado y en lo que las rodea.
Pienso en esa gente que es feliz caminando sola por la vida. Esa gente que no necesita a nadie a su lado para sentirse plena por dentro. Esa gente individual e independiente que deambula por el mundo disfrutando sin ataduras y prácticamente maldiciendo a todos aquellos que no pensamos igual, a todos los que necesitamos compartir nuestra vida con otra persona, a los que necesitamos abrir nuestro corazón y entregar todo el amor que necesita ser expulsado a raudales para que otra persona lo reciba y se sienta única y especial. Y es cuando me ha dado por pensar: ¿qué hay de malo en las cadenas? ¿Qué hay de malo en tener cierta dependencia sana hacia otra persona?
Amo la vida y amo sentirme amado. Amo amar y amo el amor. Y no por ello la persona a la que amo es mi amo. Sé dónde está el límite entre amar, depender y anularse como persona. Siempre he pensando que todos los extremos son malos. Todos. En todos y cada uno de los aspectos de la vida y el mundo. Tener demasiado de algo es tan perjudicial como tener poco o no tener nada. Y, mientras exista un equilibrio sano, ¿qué problema hay en querer amar y ser amado? Somos seres humanos, biológicamente necesitamos ciertos componentes en nuestro cuerpo que, precisamente, son generados al estar enamorados o simplemente sentir amor por algo. Ya sea una pareja, un perro, un hijo, una ciudad, un trabajo o el nuevo disco de Arctic Monkeys.
Y tal vez es por eso que no entiendo por qué algunas personas le dan tanta importancia –en el mal sentido– a que algunos necesitemos tener pareja y estar enamorados. Quizás lo que a mí me aporta mi novio, a esa persona se lo aporta su perro. Y a mi jamás se me ocurriría decirle "No necesitas a tu perro para ser feliz" o "No necesitas trabajar en ese sitio tan maravilloso con ese jefe fantástico, esos viajes y ese sueldo impresionante para ser feliz. Siendo barrendero también lo serías". Entonces, ¿por qué la gente soltera se empeña en hacernos creer que la dependencia que sentimos hacia nuestras parejas no es normal? Se empeñan en hacernos creer que el ser humano es independiente e individualizado por naturaleza, cuando desde el principio de los tiempos las personas siempre nos hemos agrupado porque necesitamos interactuar unos con otros para sentirnos vivos.
Evidentemente, como he dicho, hablo de una dependencia natural. Una necesidad no necesaria. Es decir, algo que necesitas cuando lo tienes, pero que te permite ser feliz también cuando no lo tienes. Hablo del amor, no de la necesidad enfermiza de tener pareja para sentir que tu vida tiene sentido. La vida siempre tiene sentido, seas quién seas, ames o no ames.
Me pongo a pensar en las personas mayores, ya con una edad en la que están más cerca del nicho que de la cama. Esas que, al ver como la señora muerte se va acercando, empiezan a arrepentirse de las cosas que hicieron, las que no hicieron, las que hicieron a medias. Y, sinceramente, no conozco a nadie que, en su lecho de muerte, diga cosas como "Me arrepiento de haberme enamorado de aquella chica del instituto" o "Ojalá hubiera estado soltero toda mi vida". La gente mayor es sabia, y si esa gente valora el amor y se arrepiente de no haber amado lo suficiente, de no haberse entregado, de no haber sentido mariposas y fuegos artificiales al besar a otra persona; entonces yo estoy convencido de que estoy en lo cierto.
Estoy en el lado de los que aman; de los que sueñan, ríen y lloran por amor; de los que quieren compartir su vida con otra persona, arriesgándose a que pueda ocurrir cualquier cosa. No me importa depender de alguien si eso significa ser más feliz. Y los que opinen lo contrario... Pues ellos se lo pierden.

Ryan te amo. Ame tu libro, tu historia.
ResponderEliminarDefinitivamente hemos venido a este mundo a compartir. Incluso diría en la Biblia en el libro del Génesis: Y vio Dios al hombre muy solo... Por eso en esta parte pone "La creación de Eva, para que el hombre no estuviera solo". El amor es algo que esparte de nuestra condición. Y coincido en su totalidad en lo que dices. El dar amor, y recibir amor, es tan natural como comer, dormir, etc.
ResponderEliminarYo creo en vivir, en complementar mi vida con alguien más. En amar, en amar y ser amado.