jueves, 26 de septiembre de 2013

Hoy ha ocurrido algo...



Hoy ha ocurrido algo. Algo distinto, algo nuevo. Bueno, no tan nuevo. Algo que ha conseguido que, una vez más, vuelva a abrir los ojos y darme cuenta de que estoy vivo. Una de esas situaciones en las que te replanteas toda tu existencia y te prometes a ti mismo que vas a espabilar. Ese 'algo' en cuestión fue algo tan simple como un atropello en la calle. He visto a tan sólo dos metros de mí como un deportivo negro se llevaba por delante a un niño de unos diez u once años que se había distraído. Por suerte, también he visto como el conductor ha frenado a tiempo de conseguir que, pese a golpear al niño hasta hacerle caer a una distancia considerable, éste saliera ileso. O por lo menos vivo.


Enseguida me he acordado de Matt, cosa que ocurre a menudo cada vez que algo o alguien hace referencia a la muerte o la posibilidad de que aparezca. Y he recordado la promesa que me hice hace un año. He recordado que tengo que vivir. Vivir por mí y vivir por él. Vivir para hacer todo aquello que el destino me ofrezca, sin decir que no a nada. Vivir sin miedo y sin mirar atrás. Vivir sin prisa pero sin pausa. Vivir como si fueran a prohibirlo mañana. Me había olvidado de vivir. Me había acostumbrado a la rutina, a vagar insípidamente por Norwalk conformándome con unas buenas notas y un novio que me quiere. Incluso llegué a pensar que no necesito ir a Nueva York. ¿Para qué? No es indispensable ese lugar del mundo para ser feliz. No necesitaba nada más, sólo que Mike me quisiera y mi futuro pareciera próspero.

Iba de camino a casa de Mike para contarle que no quería mudarme, que estoy acostumbrado a esta ciudad y que prefiero seguir estudiando en Eastmond. Que lo mejor para nuestra relación era conformarnos con lo que tenemos, sin arriesgarnos, sin contratiempos. Entonces sucedió. Justo en el cruce antes de llegar a su portal. El deportivo. El niño. El milagro. Y me di cuenta de que sí necesito ir a Nueva York. Porque necesito seguir evolucionando, seguir progresando en la vida, disfrutarla y, sobre todo, necesito seguir mis ambiciones y tratar de conseguir todo lo que me proponga. Y Nueva York era una ambición, un reto.

Es hora de dejar los miedos atrás, de coger impulso y saltar al vacío. No importa lo que ocurra después. ¿Qué más da? Lo importante es atrevernos a dar ese salto. Dejémonos de excusas tontas. Basta ya de conformismo. Matemos la rutina y aniquilemos esas voces internas que nos dicen "estás bien así, para qué molestarte" o "eso es peligroso, no va a salir bien". Demostrémosle al mundo que valemos, que podemos hacer todo lo que siempre nos han dicho que no podemos hacer, que somos fuertes y valientes, aunque sea mentira. ¿Qué mas da? Hazlo. Ponte en pie y deja de pensar en lo que te da miedo, piensa sólo en la recompensa, en el trayecto. Da igual que parezca difícil porque lo fácil aburre y no tiene mérito alguno. Sal a la calle y haz algo que nunca hayas hecho, haz la maleta y vete a esas ciudad dónde siempre has querido vivir, queda con esa persona y dile que te gusta. Lo peor que puede pasarte es que te quedes como estás ahora. Si todo sale bien, te sentirás mejor contigo mismo, serás más feliz y sentirás que estás aprovechando tu vida. Si todo sale mal, pues que salga mal. ¿Qué más da?

Hoy ha ocurrido algo. Algo que seguramente ha cambiado la vida de, al menos, dos personas. Y yo decido quedarme con lo positivo de esa vivencia. Tengo la dosis de energía que necesitaba para seguir mi camino y espero que tú hagas lo mismo. No esperes a mañana, no esperes al momento ideal porque nunca va a llegar. Hazlo ahora, sin pensar. Corre. ¡Te dije sin pensar! ¡Hazlo ya!

5 comentarios:

  1. Diste las palabras exactas a mi situación, al momento donde caigo en la tristeza, mi cumpleaños, pero que más da, tengo que seguir adelante :)

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    1. Un cumpleaños no puede ser motivo para estar triste. Cumplir años significa que sigues aquí, que estás vivo y que has sido más fuerte que todo lo que ha intentado destruirte. Da igual que estés solo en casa soplando la vela de un muffin de chocolate, eso significa que has podido con lo malo y que seguirás haciéndolo. Pide un deseo y sonríe. Sé feliz.

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  2. Me ha encantado este post! Me ha animado bastante =)

    Te sigo leyendo!!

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  3. Ryan, no sabes lo bien que me sirven tus palabras. Hacen un gran efecto en mi, que no sabría describirlo. Me gusta.
    Tienes toda la razón, de ahora en adelante seguire tus consejos. Me sirven mucho y sobre todo haces que vea al mundo de una forma diferente; haces que vea que puedo vivir la vida.

    Antes me asustaba mucho seguir creciendo, me asustaba que podría pasar conmigo si seguía siendo como soy: una persona que se la pasa encerrado sin dar una esperanza de vida. Aún me sigue asustando que puede ser de mí, pero como haz dicho antes, todos decimos que hacer con nosotros. Me haz enseñando que no deba tener miedo a la vida y poder seguir adelante.
    Muchas gracias, Ryan. No sabes lo grandioso que ha sido conocerte... En realidad leerte, me ha servido mucho. Te deseó lo mejor y puedas seguir adelante con tu gran sueño.

    PD: Esto es para el escritor:
    Muchas gracias. Gracias por hacer esto una gran experiencia. No sabes lo genial que me ha servido leer tu gran novela y lo que ha hecho en mi. Al principio creía que eran bromas lo que decías, pero al final me di cuenta de que todo puede pasar en esta vida. Gracias, enserio, muchas gracias por permitirme leerte.

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    1. Hola Christian, me alegra oír tus palabras. Tan sólo con que una persona (en este caso, tú) haya leído mi historia y le haya ayudado a superarse y seguir adelante sin miedo, ya ha valido la pena todo el viaje. Mi gran sueño sigue adelante y ya llevamos 2 meses y medio en Nueva York cumpliéndolo. A ver qué nos depara el destino! Un gran abrazo!

      Pd.: Gracias a ti por formar parte de esta experiencia. Aquí y Ahora no sería nada sin vosotros.

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