He aquí dos casi-veinteañeros, nerviosos hasta las cejas, que entre maletas, bolsos, portátiles y trastos, se van a Nueva York en menos de media hora para empezar una nueva vida. ¿Qué nos deparará esta nueva aventura? Qué ganas de llegar, de ver el piso que Sussan nos ha encontrado, de instalarnos, de... de... de todo! Tengo hambre de vida y nada me la va a saciar durante unos cuantos meses.
Mike también está como loco. Parece mentira que al final lo hayamos conseguido, después de tantas semanas a contrarreloj para conseguirlo. Por fin estamos a punto de embarcar en un avión que nos cambiará la vida, rumbo a un destino impredecible. Hay que aprovechar las oportunidades que te ofrece la vida para evolucionar y conseguir tus sueños, es el momento de hacerlos realidad; no hay que pensar, sólo actuar, es ahora o nunca.

